Caracas amanecio entre bombas desconcierto y un poder en suspenso





El sorpresivo operativo estadounidense que sacudió a Venezuela dejó a la capital sumida en estupor incertidumbre y silencio. Un corresponsal argentino relata desde adentro una jornada que nadie vio venir y que abre interrogantes profundos sobre el futuro político del país.




Caracas vivió un sábado completamente fuera de lo habitual. Los estruendos de un bombardeo estadounidense despertaron a la ciudad y marcaron el inicio de una jornada atravesada por la sorpresa la confusión y las dudas. Así lo describió Marcos Salgado periodista argentino y corresponsal de Tiempo Argentino que reside en la capital venezolana.

Según relató Salgado lo ocurrido no estaba en el escenario de previsiones del gobierno ni de la dirigencia chavista. La posibilidad de que la seguridad del presidente Nicolás Maduro fuera vulnerada de esa manera y que se concretara una operación que calificó directamente como un secuestro tomó por sorpresa a todos los sectores. Mucho más incluso que el bombardeo en sí que era considerado una amenaza latente desde hace tiempo.

Un sábado en Caracas: estupor, sorpresa y dudas

El impacto no solo se sintió en la calle sino también en las estructuras del poder. Salgado señaló que el gobierno mostró signos evidentes de confusión. Si bien la vicepresidenta Delcy Rodríguez salió a afirmar que el gobierno sigue en manos de Maduro sus declaraciones no alcanzaron para despejar el desconcierto generalizado. El prolongado silencio oficial posterior alimentó versiones sobre una fuerte conmoción interna.

Para el periodista el punto central ahora pasa por observar cómo logra reacomodarse el gobierno en las próximas horas y días. La vida cotidiana aparece como un termómetro clave. Al momento de su testimonio la ciudad se encontraba prácticamente paralizada con comercios cerrados y una calma tensa que no garantizaba estabilidad.

El escenario que se abre es incierto. Desde la continuidad del chavismo sin Maduro hasta nuevas configuraciones de poder todo parece posible en un contexto donde la normalidad quedó en pausa. Caracas espera mientras el país entero observa con atención el rumbo de los acontecimientos.

Un sábado en Caracas: estupor, sorpresa y dudas

Redaccion Infolar y Digital Norte