Perón estableció el derecho a las vacaciones pagas y transformó el descanso en una conquista social

 



El 23 de enero de 1945, desde la Secretaría de Trabajo y Previsión, Juan Domingo Perón impulsó una medida histórica que cambió para siempre la vida de los trabajadores argentinos al reconocer el derecho a las vacaciones pagas.



Mediante el Decreto 1740, citado por algunas fuentes como Decreto 1440, el entonces coronel Juan Domingo Perón garantizó por primera vez un período de descanso remunerado para la clase trabajadora, dando respuesta a un reclamo sostenido durante años por el movimiento sindical. Hasta ese momento, el acceso al descanso era un privilegio reservado a unos pocos sectores.

La iniciativa formó parte de una política más amplia de ampliación de derechos laborales que Perón impulsó desde la Secretaría de Trabajo y Previsión y que luego se consolidó con rango constitucional en la Constitución de 1949. Con esta decisión, el descanso dejó de ser un beneficio excepcional para convertirse en un derecho reconocido por el Estado.

El impacto de la medida fue profundo y duradero. Las vacaciones pagas permitieron que miles de trabajadores y trabajadoras accedieran por primera vez al turismo, impulsando la creación de complejos hoteleros sindicales y fortaleciendo el desarrollo de destinos turísticos populares. Ciudades como Mar del Plata se convirtieron en símbolos de esta democratización del descanso.

Además, el decreto significó un cambio sustancial en la calidad de vida de la población trabajadora, al reconocer la importancia del tiempo libre y el esparcimiento como parte del bienestar integral. La posibilidad de disfrutar de vacaciones remuneradas marcó un antes y un después en la relación entre trabajo, derechos y justicia social.

A 80 años de aquel 23 de enero, la fecha es recordada como una de las conquistas más significativas del peronismo y del sindicalismo argentino, y como un hito fundamental en la historia de los derechos laborales en el país.