Lula y Sheinbaum destacaron la reducción de la jornada laboral y marcaron diferencias con el modelo de Milei
Desde Brasil y México defendieron políticas de empleo con eje en el crecimiento y el equilibrio fiscal sin reformas laborales regresivas.
Los presidentes de Brasil y México, Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum, plantearon en las últimas horas una visión alternativa en materia laboral y económica, al destacar la reducción de la jornada de trabajo y el objetivo de equilibrio fiscal sin avanzar en reformas de flexibilización laboral.
En el caso de Brasil, Lula reafirmó su meta de alcanzar el déficit fiscal cero mediante el crecimiento económico, la mejora de la recaudación y el fortalecimiento del mercado interno, sin impulsar cambios que impliquen recortes de derechos laborales. Desde el gobierno brasileño sostienen que la generación de empleo y el aumento del consumo son ejes centrales para consolidar el equilibrio de las cuentas públicas.
Por su parte, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ratificó el proceso de reducción gradual de la jornada laboral, una medida que se viene debatiendo en el Congreso de ese país y que apunta a mejorar las condiciones de trabajo sin afectar la productividad. La propuesta forma parte de un paquete de políticas orientadas a fortalecer el salario y el poder adquisitivo.
Ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de impulsar modelos de desarrollo con inclusión social, diferenciándose de las reformas laborales de corte flexibilizador que se discuten en otros países de la región.
Las declaraciones se dan en un contexto de debate regional sobre el rumbo de las políticas laborales y económicas, con posiciones contrapuestas respecto al rol del Estado, el mercado de trabajo y la protección de los derechos de los trabajadores.
