Femicidio en barrio Francisco I° conmociona a La Rioja y revela un historial de violencia previo
El crimen de Jesica Verónica Mercado generó una profunda conmoción en la capital riojana. El principal señalado, su expareja Miguel Ángel Ruarte, tenía antecedentes por violencia de género, medidas judiciales en su contra e incluso había sido monitoreado con una pulsera electrónica.
La ciudad de La Rioja amaneció con una noticia que golpeó a toda la comunidad. En una vivienda del barrio Francisco I° fueron hallados sin vida Jesica Verónica Mercado, de 34 años, y su expareja Justino Miguel Ángel Ruarte, de 44, en un hecho que es investigado como un femicidio seguido de suicidio.
La jueza Cecilia Córdoba confirmó que la intervención judicial comenzó alrededor de las 2:10 de la madrugada, luego de que personal de la Comisaría Tercera y del área de Homicidios diera aviso sobre la situación. Según los primeros datos de la investigación, el hombre habría atacado a la mujer dentro del domicilio y posteriormente se quitó la vida, falleciendo más tarde en el hospital.
“Es una situación tremenda. Otra mujer asesinada por femicidio”, expresó la magistrada al brindar detalles del caso a los medios locales. En tanto, se aguardan los resultados de la autopsia para determinar con precisión cuál fue la lesión que provocó la muerte de Mercado.
Las primeras reconstrucciones del hecho también pusieron en evidencia un largo historial de violencia de género. De acuerdo con registros oficiales, los antecedentes se remontan al 3 de octubre de 2024, cuando la doctora Marano dispuso la exclusión del hogar de Ruarte tras una denuncia presentada en la Unidad de Violencia de Género de Fiscalía.
A pesar de las restricciones judiciales, el hombre incumplió en reiteradas oportunidades las medidas dispuestas. El 25 de diciembre de 2024 fue detenido en flagrancia luego de que la víctima alertara a la Policía. Los efectivos que acudieron al lugar lo encontraron dentro de la vivienda, violando la orden de restricción vigente.
Como consecuencia de ese episodio, en febrero de 2025 se dispuso la colocación de una pulsera electrónica de monitoreo por un período de 120 días. Sin embargo, la medida no fue renovada tras su vencimiento.
El último antecedente directo ocurrió el domingo 8 de febrero de este año, cuando personal policial intervino tras un llamado al 911. En esa oportunidad, Mercado manifestó que su expareja se había presentado en la vivienda, se tornó violento durante una discusión y provocó daños en el domicilio. Aunque el hombre se retiró antes de la llegada del patrullero, la mujer fue invitada a formalizar la denuncia, trámite que finalmente no concretó en ese momento.
Vecinos del barrio indicaron que la víctima vivía en la casa junto a sus tres hijos menores de edad y que, pese a las medidas judiciales, el hombre solía presentarse con frecuencia en el lugar. Según relataron allegados, la situación de hostigamiento era conocida en la zona y generaba preocupación entre quienes conocían a la familia.
Tras el crimen, los niños fueron asistidos por profesionales especializados en contención de crisis. Inicialmente quedaron bajo el cuidado de un tío materno y posteriormente fueron entregados a su abuela, mientras la Justicia de Menores evaluará los pasos a seguir respecto de su situación.
La investigación continúa en curso y la jueza Córdoba anticipó que se revisarán los registros del Juzgado de Violencia de Género para determinar si existían otras denuncias o medidas que pudieran haber estado vigentes antes del trágico desenlace que hoy enluta a la comunidad riojana.
