El consumo en caída golpea a supermercados y el 80 por ciento no ve mejoras a corto plazo

 



Un informe del INDEC reveló un fuerte deterioro en la confianza empresarial del sector, con expectativas negativas, menor demanda y posible reducción de personal en los próximos meses.



El consumo masivo continúa mostrando señales de debilidad y afecta de lleno a los supermercados y autoservicios mayoristas. Según la última encuesta de Tendencias de Negocios del INDEC, el 25 por ciento de los empresarios del sector considera que su situación actual es mala y ocho de cada diez creen que el escenario se mantendrá igual o empeorará durante el próximo trimestre.

El Índice de Confianza Empresarial se ubicó en 1,3 puntos en enero, lo que confirma una tendencia descendente que se inició en noviembre del año pasado y ya acumula tres meses consecutivos de caída. Si bien el indicador aún se mantiene en terreno positivo, refleja un clima de fuerte cautela en la actividad comercial.

El relevamiento muestra que apenas el 8,8 por ciento de los supermercadistas evalúa de manera positiva el presente del sector, mientras que la mayoría sostiene que el principal problema es la caída de la demanda, señalada por el 52,5 por ciento de los consultados como el factor que explica el mal desempeño.

 

 

El 25% de los supermercadistas dice que su negocio va mal y el 80% cree que el escenario no cambiará o empeorará

En cuanto a las expectativas, solo el 20 por ciento confía en una mejora en el corto plazo, frente a un 71,3 por ciento que cree que la situación no cambiará y un 8,8 por ciento que anticipa un empeoramiento.

El informe también advierte sobre posibles consecuencias en el empleo. El 22,5 por ciento de los empresarios indicó que prevé reducir su dotación de personal en el próximo trimestre y ninguno anticipa nuevas incorporaciones.

En materia financiera, el 15 por ciento calificó su situación como mala y apenas el 7,5 por ciento como buena. Además, el acceso al crédito continúa siendo una dificultad para el 32,8 por ciento de las empresas, mientras que solo un 3,8 por ciento lo considera accesible.

Respecto a los precios, el 57,5 por ciento de los supermercadistas reconoció haber aplicado aumentos, en un contexto de ventas debilitadas y con niveles de stock que, en muchos casos, se encuentran por debajo de lo habitual.

El informe del organismo estadístico confirma así un panorama de consumo retraído y expectativas negativas en uno de los sectores más sensibles al poder adquisitivo de la población.

 

El 25% de los supermercadistas dice que su negocio va mal y el 80% cree que el escenario no cambiará o empeorará