El padre David Scalzo denunció ante la Justicia al dirigente libertario Bruno Martínez
En un contexto marcado por acusaciones en redes sociales y juicios mediáticos sin pruebas, el sacerdote David Scalzo dio un paso clave y llevó el conflicto al terreno institucional al presentar una denuncia formal contra el dirigente libertario Bruno Martínez.
La polémica que involucró al padre David Scalzo sumó un nuevo capítulo y esta vez lejos de las redes sociales. El sacerdote decidió presentarse ante la Justicia para denunciar al dirigente libertario Bruno Martínez, luego de una serie de acusaciones públicas que circularon en plataformas digitales y generaron un fuerte impacto mediático.
La decisión no pasó desapercibida y marca un mensaje claro: las redes no reemplazan a los tribunales. Frente a señalamientos graves realizados por un dirigente que trabaja junto a Martín Menem, Scalzo optó por recurrir al ámbito donde rigen las reglas del debido proceso, donde las acusaciones deben probarse y las partes tienen derecho a ser escuchadas.
Desde el entorno del sacerdote remarcan que la presentación judicial busca algo básico pero cada vez más necesario, que los hechos sean investigados con seriedad y que quien acusa públicamente asuma la responsabilidad de sus palabras. En tiempos donde un posteo parece tener más peso que un expediente, el caso pone en discusión los límites entre la opinión, la acusación y la condena social anticipada.
Con esta acción, el conflicto deja el terreno del escrache digital y pasa al plano institucional, el único válido en un Estado de Derecho. Ahora el expediente está en manos de la Justicia y será allí donde se determine si las denuncias tienen sustento legal.
Lejos de los rumores y de los juicios en timelines, el caso abre una instancia clave donde deberá primar la verdad comprobable. Porque sin justicia real no hay democracia posible, y porque señalar en redes no puede reemplazar nunca al rol de los tribunales. Ahora, que hable la Justicia.
