Greenpeace alertó sobre cambios en la Ley de Glaciares y advirtió por el avance de la megaminería en zonas protegidas

 



La organización ambientalista expresó su rechazo a posibles modificaciones legislativas y sostuvo que la protección de las reservas de agua dulce no debe quedar sujeta a intereses económicos.



Greenpeace volvió a pronunciarse públicamente en medio del debate parlamentario sobre eventuales cambios en la Ley de Glaciares y manifestó su preocupación por la posibilidad de habilitar actividades megamineras en áreas periglaciares. A través de un mensaje difundido en redes sociales, la entidad sostuvo que los glaciares constituyen reservas estratégicas de agua dulce y que cualquier flexibilización de la normativa vigente implicaría un riesgo ambiental significativo.

La organización señaló que el tratamiento del tema en el Senado se produce en un contexto marcado por la discusión del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones y advirtió que la apertura de nuevas explotaciones mineras en zonas sensibles podría afectar el acceso al agua de las comunidades. En ese sentido, remarcó que el recurso hídrico “no tiene divisiones partidarias” y convocó a la sociedad y a los legisladores a priorizar su preservación por encima de intereses económicos.

En el mismo pronunciamiento, Greenpeace pidió a los senadores que analicen las consecuencias de una eventual modificación de la ley y que mantengan los niveles de protección actuales. También enfatizó que el agua es un bien común esencial para la vida y que su cuidado debe ser considerado una política de Estado.

El planteo se suma a una serie de manifestaciones de organizaciones ambientales que siguen de cerca el debate legislativo y reclaman que no se habiliten actividades extractivas en áreas glaciares o periglaciares, al considerar que se trata de ecosistemas clave para el equilibrio ambiental y el abastecimiento de agua en distintas regiones del país.