Productores de La Rioja, San Luis, Catamarca y otras provincias del NOA afirman sentirse perjudicados por estas maniobras y señalan a grupos empresariales vinculados a la producción de olivas y melones como posibles responsables. Aseguran que la falta de precipitaciones afecta gravemente la actividad rural: los animales carecen de pasto de calidad y los suelos permanecen secos desde hace meses.
A la crisis hídrica se suma otro problema recurrente: los incendios, que aumentaron en las últimas semanas por la combinación de fuertes vientos, microbasurales y acciones intencionales. Las autoridades recordaron que provocar fuego es un delito penado por el Código Penal, artículo 189, que establece hasta un año de prisión y multas que pueden alcanzar los dos millones de pesos.
Vecinos y productores reclaman controles más estrictos a las autoridades provinciales, especialmente a Aguas Riojanas, y piden soluciones urgentes para garantizar el acceso al agua potable y evitar cualquier tipo de intervención que pueda alterar las condiciones climáticas.
Redacción Infolar y Digital Norte