Prohíben el uso de celulares en las aulas de escuelas secundarias de la Ciudad de Buenos Aires
La medida alcanza a instituciones públicas y privadas y también incluye a docentes mientras estén frente al curso. El objetivo es mejorar la concentración y promover una mayor interacción entre estudiantes.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dispuso la prohibición del uso de teléfonos celulares dentro de las aulas de las escuelas secundarias, una medida que alcanza tanto a instituciones públicas como privadas y que también incluye a los docentes mientras se encuentren frente a sus alumnos.
La normativa fue publicada en el Boletín Oficial y establece que durante las clases no se permitirá el uso de dispositivos móviles. En su lugar, las actividades educativas digitales deberán realizarse exclusivamente con computadoras provistas por las instituciones y bajo supervisión del docente.
La disposición forma parte de una política educativa que busca generar “aulas libres de celulares” en todo el distrito. Cada establecimiento deberá definir si el uso de teléfonos estará permitido o no durante los recreos, además de elaborar su propio reglamento interno para implementar la medida.
De acuerdo con la normativa, se contemplan excepciones en casos específicos, como situaciones de discapacidad, enfermedades o necesidades particulares de apoyo que requieran el uso del dispositivo.
La regulación también pone el foco en el rol de las familias. En ese sentido, el Gobierno porteño promueve la participación en el denominado “Compromiso familiar por estudiantes sin celular”, una iniciativa que busca que los padres acuerden con las escuelas postergar la entrega del primer teléfono inteligente hasta el inicio de la educación secundaria y retrasar el acceso a redes sociales.
Desde el Ministerio de Educación porteño señalaron que la decisión se basa en evidencias recogidas tras la restricción del uso de celulares en los niveles inicial y primario, vigente desde agosto de 2024. Según los estudios realizados en las escuelas, una parte importante de los estudiantes aseguró prestar más atención en clase y mejorar su aprendizaje.
Las encuestas también reflejaron que muchos alumnos afirmaron conversar más con sus compañeros y que las restricciones no generaron un mayor aburrimiento en el aula. Por su parte, docentes y directivos indicaron que disminuyeron las interrupciones durante las clases y aumentó la interacción cara a cara entre los estudiantes.
La implementación de la medida generó además algunos debates dentro del ámbito educativo. Cada escuela secundaria deberá definir los mecanismos para guardar los dispositivos durante el horario de clases y comunicar la normativa a toda la comunidad educativa antes de su aplicación.
El anuncio se conoció además pocos días después de que el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, confirmara la incorporación de la inteligencia artificial generativa Gemini, desarrollada por Google, en las escuelas primarias públicas del distrito para actividades educativas.
