Reforma laboral: el oficialismo logró la aprobación en Diputados tras una sesión marcada por tensiones y negociaciones
La iniciativa obtuvo 135 votos afirmativos luego de más de diez horas de debate. El proyecto volverá al Senado la próxima semana y el rol de los gobernadores fue clave para asegurar el quórum.
La Cámara de Diputados aprobó la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional en una sesión extensa y atravesada por momentos de fuerte tensión política. El oficialismo consiguió reunir 135 votos afirmativos gracias al respaldo de bloques aliados y al acompañamiento de legisladores vinculados a gobernadores que facilitaron el quórum.
El tratamiento estuvo cerca de fracasar cuando, durante la noche, una salida de varios diputados oficialistas del recinto redujo el número de presentes y puso en riesgo la continuidad de la sesión. La oposición intentó aprovechar la situación para darla por caída por falta de quórum, lo que generó un clima de caos en el recinto. Finalmente, una moción para adelantar la votación permitió retomar el control y avanzar hacia la aprobación cerca de las dos de la madrugada.
Desde el Gobierno reconocieron que la coordinación interna fue determinante para sostener el debate y asegurar los votos necesarios. Funcionarios del Ejecutivo y operadores políticos mantuvieron reuniones durante toda la jornada con legisladores y representantes provinciales para garantizar el respaldo al proyecto.
El acompañamiento de diputados vinculados a los gobernadores de Salta, Tucumán, Catamarca y Misiones resultó clave para habilitar la sesión, aunque algunos de ellos no apoyaron el texto en la votación final. En el oficialismo interpretaron el resultado como un avance legislativo que consolida una mayoría circunstancial en la Cámara baja.
La aprobación se produjo luego de que el Gobierno introdujera modificaciones al proyecto original, entre ellas la eliminación del artículo que establecía el pago parcial de salarios durante licencias por enfermedad no vinculadas al trabajo, medida que había generado fuertes cuestionamientos.
Con la media sanción obtenida, la reforma laboral deberá volver al Senado para su tratamiento definitivo en los próximos días, en un contexto de rechazo sindical y con la convocatoria a medidas de fuerza por parte de la CGT.
