Una película argentina pone en foco el drama olvidado de los excombatientes de Malvinas

 



“Teniente Linyera” se estrena este 2 de abril y visibiliza las secuelas invisibles que dejó la guerra en quienes no lograron reinsertarse en la sociedad.



En el marco de un nuevo aniversario de la Guerra de Malvinas, llega a la pantalla grande Teniente Linyera, la ópera prima del director Fabián Benítez, que aborda una de las caras menos visibles del conflicto: la vida de los excombatientes tras su regreso.

El film, que se estrena este 2 de abril en el cine Gaumont y en espacios INCAA de todo el país, narra la historia de Diego, un joven que, tras haber combatido en las islas, no logra sobreponerse a los traumas de la guerra y termina en situación de calle. A través de su recorrido, la película expone las profundas heridas emocionales que muchos veteranos arrastraron en silencio.

La obra fue reconocida en distintos festivales, donde obtuvo premios a Mejor Película en el Festival de Cine Inusual y en el Festival de Cine con Riesgo, además de distinciones en el Festival de Cine por la Democracia, consolidándose como una propuesta con fuerte impacto social.

Según relató el propio Benítez, la historia tiene un origen personal. Durante su infancia conoció a un excombatiente que vivía en condiciones precarias, una imagen que lo marcó y que, años después, lo llevó a investigar y descubrir que muchos veteranos atravesaron situaciones similares. Ese recorrido fue el motor para construir una película que busca generar conciencia y visibilizar una problemática muchas veces ignorada.

El director destacó que el proyecto demandó más de diez años de trabajo y fue realizado de manera independiente, con un fuerte compromiso por tratar el tema con respeto y realismo. La respuesta de los propios excombatientes fue positiva, al punto de que comenzaron a difundir la película en centros y escuelas como material de reflexión.

Protagonizada por Gonzalo Giménez y un elenco que incluye a Marianella Baratucci y Lautaro Aguilar, la película se apoya en actuaciones intensas para transmitir el peso emocional de una historia que interpela al espectador.

Más allá de su valor cinematográfico, “Teniente Linyera” se posiciona como una herramienta para el debate social y educativo, reafirmando el poder del arte como medio para abordar realidades complejas y generar conciencia colectiva.

En un contexto donde aún se discute el lugar de los excombatientes en la sociedad, la película invita a mirar más allá del conflicto bélico y a reflexionar sobre las consecuencias que persisten mucho después de finalizada la guerra.