Uno por uno los 10 puntos clave de la reforma laboral aprobada por el Congreso
La nueva normativa introduce cambios en indemnizaciones, aportes sindicales, período de prueba y mecanismos de contratación, con el objetivo de modificar el esquema laboral del sector privado.
Tras la sanción definitiva en el Senado, la reforma laboral quedó convertida en ley y establece una serie de modificaciones estructurales en el régimen de empleo privado. A continuación, los diez ejes centrales de la normativa.
El primero modifica el cálculo de las indemnizaciones por despido sin causa. La base pasa a ser únicamente la remuneración mensual normal y habitual, dejando fuera conceptos no mensuales como aguinaldo y vacaciones. Además, se fija la actualización de los créditos laborales por IPC más un tres por ciento anual.
El segundo punto habilita la creación de bancos de horas mediante acuerdos entre empleador y trabajador para compensar horas extras, manteniendo los descansos legales. También permite acordar fechas de vacaciones distintas a las actuales y dividirlas en tramos mínimos de siete días.
En tercer lugar se crea el Fondo de Asistencia Laboral, financiado con aportes patronales del uno por ciento para grandes empresas y del dos coma cinco por ciento para MiPyMEs, con posibilidad de incrementos si lo autoriza el Congreso.
El cuarto eje habilita que los convenios colectivos establezcan fondos de cese laboral con capitalización individual como alternativa al sistema indemnizatorio vigente, a definirse en paritarias.
El quinto punto amplía el período de prueba a seis meses para la mayoría de los trabajadores y hasta ocho meses en empresas de hasta cinco empleados. Durante ese lapso el vínculo podrá finalizar sin indemnización, aunque con obligación de registro y aportes.
El sexto elimina las multas por empleo no registrado previstas en la Ley 24.013 y las reemplaza por un esquema de regularización sin sanciones, aunque exige el pago de diferencias salariales y previsionales.
El séptimo crea un régimen de incentivos para la modernización e inversión que incluye una reducción de contribuciones patronales de un punto para grandes empresas y de dos coma cinco puntos para MiPyMEs.
El octavo permite que las empresas paguen en cuotas las sentencias laborales firmes, con un máximo de seis pagos mensuales para grandes compañías y doce para pequeñas y medianas.
El noveno fija topes a los aportes sindicales y patronales. Los aportes de trabajadores no podrán superar el dos por ciento y los patronales a cámaras empresarias el cero coma cinco por ciento, mientras que la retención automática de cuotas sindicales requerirá consentimiento.
El décimo establece la digitalización del registro laboral, que deberá realizarse ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, y dispone que el pago de salarios sea exclusivamente bancario o mediante entidades oficiales.
Con estos cambios, el Gobierno busca impulsar la formalización del empleo y reducir costos laborales, mientras que sectores sindicales y de la oposición advierten sobre el impacto en derechos adquiridos y en la estabilidad laboral.
