A 11 años de Ni Una Menos, Thelma Fardin y Cazzu encabezaron una multitudinaria movilización en Buenos Aires
La histórica marcha Ni Una Menos volvió a colmar las calles de Buenos Aires en un nuevo aniversario del movimiento que lucha contra la violencia de género. La actriz Thelma Fardin y la cantante Cazzu fueron las encargadas de leer el documento central frente a miles de personas que reclamaron políticas públicas y justicia para las víctimas.
A once años de la primera movilización que marcó un antes y un después en la lucha contra la violencia de género en Argentina, miles de personas volvieron a concentrarse frente al Congreso de la Nación para participar de una nueva edición de Ni Una Menos. La convocatoria tuvo como consigna principal “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos” y estuvo atravesada por el reclamo de justicia por los recientes femicidios ocurridos en el país.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la lectura del documento consensuado por las organizaciones convocantes, tarea que estuvo a cargo de la actriz Thelma Fardin, la cantante Cazzu y la locutora Liliana Daunes. Desde el escenario principal, las referentes remarcaron que “nuestras vidas no son desechables” y reclamaron políticas concretas para prevenir la violencia de género.
Durante el acto, las organizaciones denunciaron el impacto de los recortes en programas destinados a la asistencia y protección de mujeres víctimas de violencia y expresaron preocupación por el incremento de distintas formas de violencia contra mujeres y diversidades. También hubo fuertes referencias a los recientes casos que conmocionaron al país, entre ellos el femicidio de la adolescente Agostina Vega, ocurrido en Córdoba.
La movilización reunió a organizaciones feministas, sociales, sindicales y de derechos humanos, que volvieron a ocupar las calles para mantener vigente un reclamo que nació en 2015 tras el asesinato de Chiara Páez y que desde entonces se convirtió en una referencia internacional en la lucha contra la violencia machista.
Al cierre de la jornada, las organizadoras destacaron la importancia de fortalecer los lazos comunitarios frente a los desafíos actuales y dejaron una consigna que sintetizó el espíritu de la movilización: “Frente a la crueldad, más comunidad”.
La principal concentración tuvo lugar frente al Congreso Nacional, donde la actriz Thelma Fardin y la cantante Cazzu fueron las encargadas de leer el documento central de la jornada, acompañadas por organizaciones feministas, sociales y de derechos humanos.
Durante la movilización se recordó especialmente a Agostina Vega, de 14 años, asesinada en Córdoba; a Dulce María Candia, de 17 años, en Misiones; y a Noelia Romero, de 30 años, en la provincia de Buenos Aires. Los casos se convirtieron en símbolos de una problemática que continúa generando preocupación en todo el país.
Según cifras difundidas por organizaciones que integran el movimiento, desde la primera marcha realizada en 2015 se registraron más de 3.200 víctimas fatales vinculadas a la violencia de género, incluyendo femicidios, transfemicidios y travesticidios.
El documento leído durante el acto también reclamó la aparición de personas desaparecidas, pidió justicia en distintos casos de violencia y denunció situaciones que afectan a niñas, adolescentes y mujeres en diversas provincias argentinas.
Entre los principales reclamos planteados por las juventudes se destacó la implementación efectiva de la Educación Sexual Integral (ESI) en todos los establecimientos educativos, considerada una herramienta fundamental para prevenir situaciones de violencia, abuso y discriminación.
Asimismo, las organizaciones exigieron garantizar el acceso a los derechos contemplados en la legislación vigente sobre interrupción voluntaria del embarazo y reclamaron políticas públicas destinadas a fortalecer la atención y el acompañamiento de mujeres y diversidades.
Otro de los puntos que tuvo fuerte presencia en la movilización fue la necesidad de ampliar el acceso a servicios de salud mental. Los participantes advirtieron sobre el impacto que generan la crisis económica, la violencia y las situaciones de vulnerabilidad social, especialmente entre adolescentes y jóvenes.
La situación económica también formó parte de los reclamos. Durante la jornada se hizo referencia a la violencia económica que afecta particularmente a mujeres y diversidades, muchas veces atravesadas por condiciones de precarización laboral y responsabilidades de cuidado no remuneradas.
Además, las organizaciones expresaron cuestionamientos a las políticas nacionales vinculadas a la prevención de la violencia de género y reclamaron mayores recursos para programas de asistencia y protección de víctimas.
A más de una década del surgimiento de Ni Una Menos, la movilización volvió a demostrar la vigencia de un movimiento que continúa exigiendo igualdad, justicia y el fin de todas las formas de violencia contra mujeres y diversidades.
