Paro en el Servicio Meteorológico habrá apagón informativo y advierten impacto en vuelos

 



Trabajadores del organismo realizarán un cese de tareas este viernes en rechazo a despidos masivos y alertan por consecuencias en la seguridad y el funcionamiento de servicios clave.



Trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional llevarán adelante un paro con “apagón informativo” este viernes 24 de abril, en el marco de un conflicto por despidos que afecta al organismo. La medida se desarrollará entre las 5 y las 12 del mediodía, período en el cual no se emitirán datos meteorológicos.

La protesta surge tras la notificación de 140 telegramas de despido, que se suman a otras 150 cesantías registradas durante 2024. Desde el sector advierten que esta situación genera un fuerte impacto en la operatividad del organismo, considerado clave para múltiples actividades, entre ellas el tráfico aéreo.

La delegada de ATE en el organismo, Ana Saralegui, explicó que la falta de información meteorológica podría impedir el normal funcionamiento de los vuelos. “Los aviones no van a poder despegar”, aseguró, al tiempo que calificó el escenario como un proceso de “vaciamiento”.

Según detalló, el organismo cuenta actualmente con unos 600 trabajadores, muy por debajo de los 1.200 que se consideran necesarios para garantizar una operación mínima. Además, advirtió que podrían concretarse nuevos despidos en los próximos meses.

Desde el sector también cuestionaron la idea de reemplazar personal con tecnología, como estaciones meteorológicas automáticas, al señalar que estos sistemas requieren instalación, calibración y supervisión técnica durante un período prolongado antes de funcionar plenamente.

La situación, sostienen, no solo afecta a los trabajadores despedidos, sino también a la población en general, ya que la reducción de personal podría debilitar la calidad de los pronósticos y alertas meteorológicas.

En este contexto, el paro busca visibilizar el conflicto y reclamar la reincorporación de los trabajadores, mientras crece la preocupación por el impacto que estas medidas podrían tener en servicios esenciales y en la seguridad pública.