Paro portuario en todo el país en rechazo al decreto que desregula una actividad estratégica
Los principales gremios marítimos y portuarios iniciaron este lunes una medida de fuerza en todos los puertos del país para rechazar el decreto del Gobierno nacional que modifica el régimen de practicaje y pilotaje. La protesta afecta la operatoria del comercio exterior y ya motivó intimaciones de la Prefectura Naval Argentina a más de 500 profesionales para que retomen sus tareas.
Los principales sindicatos marítimos y portuarios comenzaron un paro nacional en rechazo al decreto impulsado por el Gobierno de Javier Milei que desregula la actividad de practicaje y pilotaje, considerada estratégica para el funcionamiento del comercio exterior argentino.
La medida de fuerza mantiene paralizado el tránsito de embarcaciones de carga en distintos puertos del país, afectando el transporte de granos, insumos energéticos y otras mercaderías destinadas tanto a la exportación como a la importación.
En respuesta al conflicto, la Prefectura Naval Argentina (PNA), en su rol de autoridad de fiscalización operativa y disciplinaria, intimó formalmente a 536 prácticos para que retomen de manera inmediata sus funciones.
Según informó el organismo, quienes mantengan la interrupción del servicio podrán enfrentar sumarios administrativos y denuncias penales por presunto entorpecimiento del transporte por agua y por poner en riesgo la seguridad de la navegación. Las figuras contempladas en el Código Penal prevén penas de hasta ocho años de prisión.
Desde las organizaciones sindicales sostienen que el decreto modifica aspectos centrales del régimen laboral vigente, afectando derechos adquiridos y alterando las condiciones bajo las cuales se desarrolla actualmente la actividad.
Los gremios también cuestionan que la reforma haya sido implementada mediante un decreto y reclaman la apertura de una instancia de diálogo entre el Gobierno nacional y los representantes del sector antes de avanzar con su aplicación.
Por su parte, el Gobierno nacional sostiene que la reforma tiene como objetivo eliminar regulaciones que considera innecesarias, agilizar el funcionamiento del sistema portuario y mejorar la competitividad del sector.
Desde el Ejecutivo afirman que los cambios buscan reducir los costos logísticos, optimizar la operatoria en los puertos y fortalecer el comercio exterior, en el marco de una política de desregulación de distintas actividades económicas.
Mientras tanto, el conflicto continúa y la medida de fuerza mantiene en suspenso la normal operatoria de los principales puertos del país, con impacto sobre la cadena logística y el movimiento de mercaderías.

