Un rincón con historia y naturaleza a minutos de la ciudad que cautiva a turistas y vecinos
El Parque Natural y Arqueológico El Saladillo crece como uno de los destinos más atractivos de la Capital, con propuestas culturales, paisajes únicos y una fuerte recuperación del patrimonio histórico.
Ubicado a pocos kilómetros de la ciudad, el Parque Natural y Arqueológico “El Saladillo” se posiciona como un espacio que atrae tanto a turistas como a vecinos, ofreciendo una experiencia que integra historia, cultura y naturaleza en un mismo recorrido.
Este complejo turístico y educativo, situado en cercanías de Juan Caro, fue puesto en valor durante la actual gestión y, desde su apertura al público, recibe una importante afluencia de visitantes interesados en conocer el pasado y disfrutar del entorno natural. El predio cuenta con una Unidad Ejecutora propia, creada por decreto del gobernador Ricardo Quintela, bajo la órbita del Ministerio de Turismo y Culturas.

El sitio es coordinado por el arquitecto Juan Carlos Giuliano, quien además se desempeña como arqueólogo e investigador, liderando los trabajos de recuperación patrimonial. En este marco, equipos técnicos avanzan en la regularización de las tierras y en la preservación de un área que concentra un valioso patrimonio histórico y arqueológico, donde se destaca la antigua Estancia Saladillo.
En ese contexto, recientemente se inauguró una nueva etapa de obras que incluye cartelería informativa, senderos para recorridos, estacionamiento, refugios para guías y un portal de ingreso. También se incorporaron esculturas hiperrealistas que recrean la vida en la época jesuítica, aportando una experiencia inmersiva para quienes visitan el lugar.

El Saladillo no solo se destaca por su valor histórico, sino también por su riqueza natural, ya que forma parte del último segmento de la Yunga boliviana en el país, con una biodiversidad única. Sus paisajes y circuitos permiten realizar caminatas, trekking y actividades al aire libre a escasa distancia del centro de la ciudad.
Durante el período colonial, la estancia formó parte de un sistema productivo vinculado al Colegio Jesuita de La Rioja, junto a otros establecimientos de la región. Con el paso del tiempo, el lugar atravesó distintas etapas, incluyendo su uso durante la última dictadura, lo que refuerza su importancia como espacio de memoria.

A partir de 2020, el Gobierno provincial impulsó su recuperación integral, con obras que incluyeron limpieza, restauración de estructuras, consolidación edilicia y la creación de circuitos interpretativos que permiten comprender la historia del sitio.

Actualmente, el parque se encuentra a unos 11 kilómetros de la ciudad de La Rioja y puede visitarse todos los días, con entrada libre y gratuita, contando además con servicio de guías turísticos.
De cara al futuro, el proyecto contempla nuevas obras como una hostería, un espacio para motorhomes y propuestas educativas para escuelas, lo que permitirá seguir potenciando este destino como un punto clave del turismo local.
El Saladillo se presenta así como un lugar ideal para recorrer, aprender y conectarse con la historia, en un entorno natural que invita a descubrir una de las riquezas más significativas de la provincia.

