Crecen las tensiones internas en el oficialismo mientras el Gobierno enfrenta un fuerte desgaste en la opinión pública
La caída de la imagen presidencial, el malestar social y las diferencias dentro de La Libertad Avanza comienzan a encender señales de alerta en el círculo político de Javier Milei. Karina Milei y Santiago Caputo continúan apostando a la estrategia comunicacional que llevó al Presidente al poder, aunque en distintos sectores ya advierten signos de agotamiento.
El Gobierno nacional atraviesa un escenario de creciente tensión política y desgaste social en medio de una situación económica que continúa golpeando con fuerza a gran parte de la población. Mientras las encuestas reflejan una caída en la imagen positiva de la gestión de Javier Milei, dentro de La Libertad Avanza comienzan a aparecer diferencias internas sobre el rumbo político y comunicacional del oficialismo.
En el centro de la estrategia del Presidente siguen posicionados Karina Milei y el asesor Santiago Caputo, considerados los principales armadores del esquema político y mediático libertario. Ambos sostienen la línea discursiva que acompañó a Milei desde la campaña electoral: confrontación permanente, fuerte presencia en redes sociales, discursos polarizantes y una narrativa enfocada en responsabilizar a la “casta política” por la crisis estructural del país.
Sin embargo, distintos sectores políticos y analistas comienzan a señalar que esa fórmula empieza a mostrar señales de desgaste frente a una realidad económica compleja marcada por la pérdida del poder adquisitivo, la caída del consumo, el aumento de tarifas y el deterioro social en sectores vulnerables.
En ese contexto, algunos estudios de opinión reflejan una preocupación creciente de la ciudadanía sobre temas vinculados al empleo, los ingresos y el costo de vida, especialmente en las provincias del interior y en los sectores medios y bajos, donde el ajuste económico impacta con mayor fuerza.
Pese a ese escenario, cerca de Karina Milei aseguran que el oficialismo mantiene confianza en la estrategia política y considera que el núcleo duro de votantes continúa respaldando al Presidente. La secretaria general de la Presidencia sigue teniendo un rol central dentro del armado libertario y conserva fuerte influencia en la toma de decisiones políticas y electorales.
No obstante, las internas dentro de La Libertad Avanza avanzan silenciosamente. Las disputas por candidaturas, diferencias territoriales y cuestionamientos sobre la conducción política empiezan a generar tensiones en distintas provincias y también dentro del Congreso nacional.
A esto se suma el desgaste provocado por algunos conflictos recientes entre dirigentes oficialistas, funcionarios y aliados del espacio, en medio de un clima político cada vez más sensible. Aunque desde el entorno presidencial buscan minimizar las diferencias, puertas adentro reconocen que el desafío será sostener la cohesión interna mientras el Gobierno enfrenta meses clave tanto en lo económico como en lo político.
Con el calendario electoral acercándose y una situación social todavía marcada por la incertidumbre, el oficialismo apuesta a mantener su narrativa confrontativa y su fuerte presencia mediática. Sin embargo, en distintos sectores políticos ya advierten que el verdadero desafío para el Gobierno será reconectar con una sociedad golpeada por la crisis y cada vez más exigente frente a las promesas de recuperación.
Redacción Infolar y Digital Norte
