El gas envasado acumuló fuertes aumentos desde 2023 y superó ampliamente a la inflación
Entre fines de 2023 y julio de 2026, el precio de la garrafa de 10 kilos registró múltiples incrementos impulsados por cambios en la política energética nacional. La eliminación de los precios máximos, la actualización de los valores de referencia y el congelamiento de los subsidios explican gran parte de la suba, que superó ampliamente la inflación acumulada del período.
Desde finales de 2023 hasta julio de 2026, el gas envasado en Argentina sufrió una serie de aumentos que llevaron el precio de la garrafa de 10 kilos desde aproximadamente $5.200 en diciembre de 2023 hasta valores cercanos a $30.000-$33.000, según la región del país. Esto representa un incremento acumulado cercano al 842%, mientras que la inflación del mismo período rondó el 303%, de acuerdo con un informe del Instituto Argentina Grande (IAG).
Más que una cantidad determinada de aumentos, el precio fue ajustándose en distintas oportunidades mediante resoluciones oficiales y decisiones del mercado. Uno de los principales cambios ocurrió en enero de 2024, cuando la Resolución 11/2024 de la Secretaría de Energía elevó en torno al 204% los precios máximos de referencia para las garrafas. Durante 2024 y 2025 continuaron produciéndose nuevas actualizaciones de los valores de referencia, en línea con la política de reducción de subsidios y desregulación del sector. Posteriormente, en junio de 2025, el Decreto 446/2025 eliminó el sistema de precios máximos obligatorios y lo reemplazó por precios de referencia no vinculantes, permitiendo una mayor libertad para que fraccionadoras y distribuidoras fijaran sus propios valores.
A estos cambios se sumó el congelamiento del Programa Hogar, el subsidio destinado a familias de menores ingresos que utilizan garrafas. El beneficio permaneció sin actualización durante casi dos años, perdiendo gran parte de su poder de compra frente al incremento de los precios. Además, desde 2026 el mecanismo de pago dejó de realizarse a través de ANSES y comenzó a gestionarse mediante reintegros por las billeteras virtuales BNA+ y MODO.
La suba fue especialmente significativa en provincias sin acceso a gas natural por redes, como Misiones, donde la garrafa constituye la principal fuente de energía para cocinar y calefaccionar agua. Allí, una garrafa de 10 kilos ronda actualmente los $30.000, convirtiéndose en uno de los principales gastos fijos de los hogares.
Según el IAG, si el precio del gas envasado hubiera evolucionado únicamente al ritmo de la inflación, una garrafa de 10 kilos debería costar alrededor de $16.300. Sin embargo, el valor de mercado alcanzó aproximadamente $33.000, más del doble de ese monto teórico.
En síntesis, el fuerte incremento del gas envasado entre 2023 y julio de 2026 respondió a una combinación de desregulación del mercado, eliminación de controles de precios, reducción del peso de los subsidios, actualización de los costos de producción y distribución, y el proceso de recomposición de tarifas impulsado por el Gobierno nacional. Como resultado, el precio de las garrafas creció muy por encima de la inflación, afectando especialmente a las provincias que dependen casi exclusivamente del gas envasado para el consumo doméstico.

